
Un mes después del inicio de la «Operación Furia Épica», el cierre del estrecho de Ormuz ha pasado de ser una amenaza a una realidad con consecuencias globales. Lo que comenzó como un ataque quirúrgico contra el liderazgo iraní se ha convertido en un conflicto de desgaste que estrangula el 20% del suministro mundial de crudo . Los buques cisterna que lograron salir el 28 de febrero no han tenido reemplazo, y el mercado energético está consumiendo sus reservas a un ritmo alarmante .
En las cifras, el impacto es brutal. El Brent se disparó de 67 a 119 dólares por barril, mientras que el gas TTF se encareció un 60%, golpeando con especial virulencia a la industria europea . Las bolsas reflejan el nerviosismo: el S&P 500 acumula su peor racha desde la pandemia .
El Banco de España ha actualizado sus previsiones y el panorama es complejo. El organismo prevé que el PIB español crezca un 2,3% este año, cuatro décimas menos de lo que habría hecho sin la guerra, y eleva la inflación al 3% . Si el bloqueo se prolonga, el escenario severo dibuja un 2026 con precios disparados al 5,9% . Lamentablemente esta situación repercutirá indudablemente el el ciudadano de a píe, ya que todo incremento en los precios del petroleo, creara un efecto bola de nieve, lo que aumentara el problema en un incremento sustancial de los precios en carburante y a su vez en todos los elementos de la cadena hasta que llegue al consumidor final, tanto en productos como en servicios.
Mientras Washington mantiene una tregua militar hasta el 6 de abril, Trump amenaza con destruir la isla de Kharg si Irán no reabre el paso . Pero el problema de fondo no es militar, sino logístico: los tiempos de navegación y la reconfiguración de rutas están restando capacidad de refino en todo el mundo. El conflicto ya no es solo una crisis de flujo; es un problema de agotamiento de existencias .
Volveremos a la era de las máquinas de vapor, ya veras!
Pues las máquinas de vapor o vehículos a vapor, yo creo que si se hubiese investigado mucho más y mejor, se hubiesen solucionado muchos problemas. Pero esto es similar a lo que le ha sucedido a Tesla con su invento cuando investigaba trasmitir la energía eléctrica sin necesidad de cables. Que quien le financiaba no lo encontró práctico, ya que no se podía poner un contador a aquel que recibía la energía directamente desde el aire. Así pues, un vehículo de vapor, imagina un coche evolucionado, puede tomar agua de cualquier lugar, incluso del mar. Y al usar esa agua, genera vapor y, por lo tanto, elimina la sal, lo cual en países con escasez de agua potable sería una solución en lugar de las plantas desalinizadoras, ya que cada vehículo se convertiría en una planta desalinizadora en potencia. Y el residuo de sal que produjese, se podría también utilizar para muchas más cosas, así que no veo yo mal la idea de usar máquinas de vapor. Eso sí, que se investigue para que se optimicen y que sean bien aprovechadas. Pero eso acabaría con las petroleras y con los países que tienen industria petrolera, por lo tanto, hay demasiados intereses creados, amiga, y eso no va a pasar. Hasta el punto que estoy seguro de que es muy posible que alguien ya haya descubierto o inventado algo utilizando el agua como combustible, y estoy seguro de qué o bien le han dado mucho dinero o simplemente lo han hecho desaparecer.
Bueno, pues ya estás respondida. Pero este tipo de temas, si quieres mi recomendación, es mejor no tratarlos, porque hay muchos intereses por medio. Y así me lo recomendó mi maestra de filosofía cuando le comente algunas de mis ideas. Que ella me dijo que estaban muy bien, pero que ponían en peligro el sistema actual y eso tal vez hacía peligrar mi vida, ya que al sistema no le interesa que pensemos, nos quieren dormidos. Así que cuidado, amiga, cuidado.